
Si alguna vez te has preguntado "¿qué pasaría si alguien a quien nunca he visto, a quien no conozco, fuera el amor de mi vida?" tienes que ver esta película, (y cruzar los dedos para ver y conocer)
Tándem Hanks-Ryan al servicio de la comedia romántica, con la buenrollista, blanda y happy-ending de Nora Ephron al frente. El resultado es tan melifluo como cabría esperar, pero consigue (sin arrebatar el corazón y adentrarse en la memoria) el típico relato sobre amor y esperanza tan dulce y tierno que engancha sin remedio.
Su visionado resulta agradable, sincero, induce a la sonrisa y, dependiendo de cada uno, incluso a la consabida lagrimilla sensible. Es tan previsible como digerible y simpática. No hace daño, no ofende ni sorprende, entretiene, se disfruta, y a otra cosa...















